Estoy asqueado, saturado, y hasta medio cansado de ver como los medios de comunicacion masivos o también llamados canales de comunicación social, manejan o mejor dicho trafican la información.
Si bien no es nada nuevo, siempre existió (y lamentablemente existirá). Hoy en día lo vivimos con el fallecimiento del papa; la forma en que fue tratado el tema debería dar vergüenza; los medios hicieron de sus últimos momentos, una novela repugnante.
Se que el papa es el emblema y la cabeza de la institución mas grande y mas sectaria del mundo, se también que su influencia va mucho mas allá de cuestiones religiosas y ahonda en cuestiones políticas decisivas. Pero vamos, es un ser humano, no un personaje de una novela de Dan Brown.
Títulos como “Dicen que el papa ve y toca a Dios con las manos” o como “El papa tiene muerte cerebral” (cuando en realidad era todo mentira) pone a los medios en el más bajo nivel de credibilidad. Por donde uno mire hay escenas (o capítulos) de esta nefasta novela. “Quedé anonadado; nadie esperaba la muerte del papa” respondió un pobre muchacho a las insinuantes preguntas de un periodista de un canal local; Dios debe haberse desternillado de la risa.
Si, puede que sea extremista; pero los medios ya no informan, trafican información. Y ¿saben que? a la gente, a la sociedad les fascina el drama; la comedia, el papparazzi de la vida diaria, son los reality shows espontáneos. Simplemente repugnante.
Gance hablando del tema, recordó a un dicho de Dolina en donde decía algo así como “La gente mira televisión para poder charlar de algo al día siguiente”. Es cierto, pero lo que la gente mira, o lo que la gente cree que le gusta, o lo que la gente esta obligada a comprar; es lo mismo que esas empresas venden (o trafican).
No sólo con el fallecimiento del pobre papa hicieron su novela, Terry Schiavo también fue un personaje de otra, Chabán y sus secuaces; Axel Blumberg y su papá, Carlos Tévez y sus novias sin olvidar a Ana María Belsunce que fue la victima de otra de las novelas de nuestros medios televisivos.
Se que es no tiene demasiado sentido escribir esto, pero lo necesitaba, estaba totalmente saturado de la misma información que se repite y repite a veces totalmente distorsionada. Bueno, como ya se habrán enterado, al papa no lo mataron los Illuminatti, lo mataron los periodistas cuando nos hicieron creer que ya estaba muerto.
Estamos a merced de la basura que nos meten en la cabeza, sin siquiera oir la radio, ni ver la tele; tan sólo escuchando a nuestros pares hablar y comentar la novela del día.
¿Paranoico? Si, muy probable, pero no me nieguen que oímos lo que ellos quieren, ya sea por el canal que sea.
He dicho.
Updated: Y la novela continua…
CONGOJA EN EL MUNDO l 9.46. Justo antes de morir, el Papa miró desde su lecho a la ventana de su habitación detrás de la cual se veía una multitud, y susurró “Amén”, según una versión, aún no confirmada.”
Segun: La voz del Interior (Grupo Clarín)