Comienzo este post aclarando que no soy ni nunca fui fanático de Apple para no generar posibles malentendidos por mis opiniones anteriores. Hace unos días, recibí como regalo esta maravilla que paso a describir con una visión considerablemente personal.
De diseño impecable como todo lo que caracteriza a Apple, el iPod Nano de 3ra generación sorprende con una pantalla de una definición increíble (2-inch QVGA de 320×240), un potente procesador que pocos saben cual es y con un software interno totalmente intuitivo, práctico y fácil de usar (dejamos iTunes por un momento de lado).
Hasta acá no digo nada nuevo, principalmente para los que ya conocieron sus versiones anteriores. Pero para los que nunca usamos uno, sorprende bastante incluso sabiendo el precio que tiene en Argentina ya que si bien uno va predispuesto a encontrarse con una joya, esta supera con creces la primera impresión.
Luego que uno se acostumbra a la primera impresión empieza a ser un poco más objetivo y empieza a buscarle quintas patas al gato. En mi caso, extraño algún estuche de silicona para llevarlo más cómodamente; se consigue, sí, pero no viene con el producto como en mi anterior reproductor Sansa. Yo que uso mucho la radio, la extraño. Si, también viene un accesorio para el ipod, pero por ahora me quedo con las ganas. Y por último, extraño los auriculares in ear del sansa que ya pasaron a una mejor vida. Los del ipod verdaderamente dejan mucho que desear.
Pero como arranqué el párrafo anterior, son quintas patas al gato. Este equipo supera ampliamente a cualquier otro reproductor promedio:
1) Usabilidad exquisita: Uno puede manipularlo sin siquiera usar la pantalla, apagarlo, prenderlo y continuar en el mismo punto donde lo habías apagado.
2) Una capacidad increíble (8GB en menos de 70 x 60 x 7 mm), una resolución bárbara para ver videos muy cómodamente.
3) Juegos fantásticos por defecto: el iQuiz que genera trivias con la información cargada (álbumes, temas, videos, etc, etc); el Klondike que es una versión del clásico solitario de Windows y el Vortex que es un arkanoid en 3d y circular para aprovechar el control del iPod.
4) El manejo y la administración de los temas: por álbum (incluso el Cover Flow), por artista, por género por canciones y así seguimos enumerando.
5) Un gran sonido a pesar de los auriculares que vienen por defecto.
Lo peor de todo: El iTunes. Es malo, incomodo, poco práctico. Apenas se conecta a la pc se conecta con el itunes e intenta sincronizar. Si bien esta opción se puede desactivar, es incómodo. Todos sabemos lo cerrado que es Apple con sus productos y por eso recibe bastantes quejas. Estoy buscando una buena alternativa, pero no es fácil.
¿Porqué no arrastrar y tirar a la unidad como todo reproductor? No lo sé, como verán le agarre mucha antipatía en tan sólo unos días de uso. Y por si esto fuera poco, me siento espiado con el iTunes. ¿Me pasa sólo a mi?.
En definitiva, entre al mundo Apple con una experiencia positiva. Pero sigo sin poderme justificar los 250 u$s que este aparatito cuesta en Argentina.